Nutrición · recomendaciones generales
Un ejemplo: alguien que entrena por la tarde.
No necesitas otra dieta. Necesitas saber qué hacer en tu semana real.
- Responde unas preguntas. Siete — cinco si ya entrenas con nosotros.
- Prueba tu día completo. Sin registro. Los momentos, lo de alrededor de tu sesión y tu Plan B.
- Si te sirve, te guardamos la semana entera. Los siete días y su lista de la compra.
Lo que recibes
Seis cosas concretas, y ninguna es un menú.
- 01 Tu día, organizado Mañana, día, sesión, recuperación y noche — con los momentos que de verdad importan colocados, no una lista de comidas.
- 02 Qué hay alrededor de tu entrenamiento Qué comer antes y qué después, decidido con la hora a la que entrenas. Sin hora no pintamos esa línea: sería inventárnosla.
- 03 Ejemplos con alimentos que ya usas Platos montados con lo que marcas que comes: proteína, energía, verdura y cómo se hace. Lo que no marques no aparece en ninguna parte.
- 04 Una alternativa en cada momento Cada plato lleva su CAMBIAR detrás. Y si con lo tuyo no hay alternativa, te lo decimos ahí mismo en vez de rellenarlo.
- 05 Tu Plan B para el día que se tuerce El día malo no es el mismo para todos: no poder cocinar, comer fuera o salir de entrenar sin nada decidido son problemas distintos y reciben salidas distintas.
- 06 La lista de la compra de la semana Sale de tus siete días y va ordenada por el recorrido de la tienda, no por categorías. Es lo único de todo esto que hay que hacer hoy.
Frescos
- Pollo o pavo
- Pescado
- Huevos
Verdura
- Ensalada
- Brócoli
Dura · mira si ya lo tienes
- Arroz
- Pan
- Patata
Así se ve la de verdad: por pasillos, para tacharla en la tienda. Sin cantidades — eso ya sería decidir cuánto comes tú.
La línea que ordena todo lo demás
Organizamos tres cosas.
- 01Qué momentos importan. Cuántos momentos de proteína hay en tu día y cuáles son.
- 02Cuándo colocarlos. Dónde caen en tu día real, y qué hay antes y después de la sesión.
- 03Con qué alimentos que ya utilizas. Los tuyos, los que has marcado. Ningún otro.
Lo que come de más o de menos una persona concreta no se decide en un formulario. Lo que sí se puede decidir —y es lo que de verdad cambia una semana— es cuándo, cuántos momentos y con qué de lo que ya tienes en casa.
Cómo funciona
Una pregunta hace casi todo el trabajo.
- 01 Leemos tu semana de entrenamiento. Si ya la tienes con nosotros, no volvemos a preguntarte por ella: los días y la sesión ya están decididos.
- 02 Te preguntamos qué se te hace difícil de verdad. Improvisar, llegar con hambre, comer fuera o no saber qué comer antes de entrenar no son el mismo problema, y no reciben la misma semana: cambia tu Plan B, cambia dónde caen los momentos y cambia qué te conviene dejar hecho.
- 03 Decidimos, y te contamos por qué. Cada decisión llega con su razón y con lo que descartamos para tomarla. Es lo que separa esto de una lista.
Hasta dónde llega esto
Dónde acaba una recomendación y empieza una consulta.
No es una dieta, no es una pauta individual y no sustituye a una consulta. Son recomendaciones generales organizadas alrededor de los días que entrenas y de lo que ya comes.
No decidimos
- Cuánta energía necesitas tú
- Cuánto tienes que pesar
- Nada relativo a tu salud
Lo que hacemos aquí
Estructura, momento, alimento y alternativa. Organizados alrededor de tu semana, iguales para cualquiera que responda lo mismo.
Lo que necesita una profesional
Cantidades, composición corporal, síntomas y seguimiento. Eso pide a una persona delante, y no lo va a resolver una pantalla.
Todavía no tenemos dietista-nutricionista en el equipo. Decirte lo contrario sería peor que no tener el botón: aquí está quién firma cada cosa.
Nada de esta vertical lo ha revisado todavía un profesional. Se publica como borrador y se dice en cada pantalla, no al pie.
Tu semana real. Organizada alrededor de lo que ya comes.
Añadir alimentación →Unas preguntas, tu día completo, y sin registro para verlo.