Antes de empezar · una comprobación rápida
¿Necesitas que el entrenamiento se adapte por algún dolor, lesión o limitación?
No necesitamos saber cuál ahora. Solo saber si existe, porque cambia el siguiente paso.
¿Qué quieres conseguir?
Cambia el volumen, la intensidad y qué acompaña a la fuerza.
¿Has entrenado fuerza con cierta constancia alguna vez?
No hace falta que fuera perfecto ni reciente. Solo si llegó a ser una costumbre.
¿Cómo estás entrenando ahora?
Esto no cambia lo que eres capaz de hacer. Cambia con cuánto empezamos.
¿Qué días podrías entrenar?
Marca todos los que te encajarían. No vamos a usarlos todos: con esto decidimos la frecuencia y el espacio entre sesiones.
¿Hay algún otro entrenamiento fijo en tu semana?
No es un registro de actividad: nos sirve para repartir la carga de tu semana.
¿Cuánto tiempo real tienes para entrenar?
El tiempo decide cuántos bloques caben. Dinos el real, no el ideal.
¿Dónde vas a entrenar?
Creemos que entrenas en gimnasio por venir de Lidomare. Tócalo para confirmarlo, o elige otra cosa.
¿Y cómo es ese gimnasio?
No hace falta que hagas inventario. Con una idea general nos vale.
¿Con qué cuentas en casa?
Marca lo que tengas. No vamos a pedirte material que no tienes.
¿Con qué material te sientes cómodo?
No hay respuesta buena ni mala. Nos dice por dónde empezar, no dónde vas a acabar.
¿Qué suele hacer que un plan deje de funcionarte?
Esto no es un detalle: cambia la estructura, no el adorno.
¿Prefieres dominar pocos ejercicios o variar más?
Lo tendremos en cuenta. No es una orden: es información.
Esto es lo que vamos a utilizar
Nada más, y nada que no nos hayas dicho.
Cambiar un dato no te devuelve al principio: solo se vuelve a preguntar lo que de verdad dependía de él.
No intentamos preguntártelo todo. Solo aquello que puede cambiar cómo empezamos. Lo que hagas entrenando nos permitirá saber más después.
Ninguna pregunta está aquí por curiosidad. Tu primera sesión hará el resto.
Esto merece algo mejor que un plan automático
Cuando hay —o puede haber— dolor, una lesión o una limitación de por medio, lo serio es que un profesional te valore y adapte el ejercicio a ti. Nosotros te ayudamos a entender a quién acudir.
Ver mi siguiente paso →Ya tenemos lo que necesitamos
Ahora no vamos a repetir tus respuestas. Vamos a tomar decisiones con ellas.
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Cuando termines, te enseñamos cómo queda tu semana.
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Te la enviamos para que puedas volver a consultarla. Sin pago.
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