Nuestro método
Criterios editoriales
Escribimos para quitar ruido: lo que importa, lo que no, y qué puedes hacer ahora. Todo lo que toca salud o entrenamiento pasa por revisión profesional firmada antes de publicarse — y hasta que esa firma existe, se queda en borrador.
Jerarquía de fuentes
Guías y posicionamientos oficiales (OMS, AESAN, ACSM) → revisiones sistemáticas y meta-análisis → consensos → estudios primarios solo cuando hacen falta. Los blogs y las webs comerciales no son fuente científica aquí.
Autoría y revisión
Cada pieza de salud/entrenamiento lleva (o llevará) un revisor con nombre, titulación y fecha: «Revisado por [profesional] · [fecha]». Hoy ese hueco está pendiente: las piezas existen en borrador no indexable hasta que profesionales reales acepten firmar. Preferimos ese retraso a inventar autoridad.
Lo que no publicamos nunca
- Rutinas, series o dietas «para ti» generadas por la plataforma: la dosis individual es de un profesional con la persona delante.
- Promesas absolutas («evita lesiones», «quema grasa 24 horas»).
- Contenido que cualquier IA puede generar igual: si no añadimos dato local, evidencia o una decisión práctica, no se publica.
- Afirmaciones sin fuente: cada claim relevante lleva su referencia, visible en «Ver evidencia y fuentes».
Caducidad editorial
El conocimiento estable se revisa por fecha (cada pieza lleva la suya); los datos locales caducan por su propio reloj, mucho más corto. Si la evidencia cambia, el texto cambia — y la corrección queda fechada.